Sin horno
Tarta de queso y ube
Base de galleta, relleno de queso cremoso teñido de morado de verdad y nada de horno. Es la más fácil de las cuatro y la que más impresiona cuando la cortas.
Todo el trabajo son treinta minutos; el resto lo hace la nevera.
- Tiempo
- 30 min + 6 h de nevera
- Sale para
- molde de 20 cm, 10 porciones
- Dificultad
- Fácil
- Lila Latte
- 8 g + 150 g de halaya

Paso a paso
La base
Tritura las galletas hasta arena fina y mézclalas con la mantequilla derretida. Aprieta bien en el fondo de un molde desmontable de 20 cm, con el culo de un vaso. A la nevera mientras preparas el relleno.
La gelatina
Hidrata las láminas en agua fría 5 minutos. Escúrrelas bien y disuélvelas en los 40 ml de leche caliente, que no llegue a hervir. Reserva.
El relleno
Bate el queso con el azúcar glas hasta que quede liso. Añade el halaya y el polvo de ube y bate otro minuto: el color se vuelve intenso.
La nata
Móntala aparte a picos blandos, no del todo firme. Intégrala en la mezcla de queso con espátula y movimientos envolventes.
Une la gelatina
Añádela en hilo mientras remueves. Tiene que estar templada: si está caliente afloja la nata y si está fría se cuaja en hilos.
Al molde y a esperar
Vierte sobre la base, alisa con espátula y da unos golpes al molde contra la encimera. Nevera 6 horas mínimo, mejor de un día para otro.
Desmolda
Pasa un cuchillo fino calentado bajo el grifo por todo el borde antes de abrir el aro.
Consejos
- El queso frío y la nata muy fría. Si se templan, la mezcla se afloja y la tarta no cuaja bien.
- Si prefieres saltarte la gelatina, sube la nata a 250 ml y cuenta con una textura más de mousse: buenísima, pero se sostiene menos al cortar.
- Corta con el cuchillo caliente y límpialo entre porción y porción, así el morado queda limpio en el plato.